Mátame
Rodeada de mil ventanas, espejos, y vasos rotos en mil pedazos, hiriendome los pies a cada paso que me acerco a tí, enterrandose en mis venas...
desangrandome a cada paso...
La dulce voz del silencio canta mi canción...
Los violines, la guitarra, el piano se oyen en este espacio que nos separa a los dos...
Soy un reloj...
Acércate y el tiempo sera mas rápido...
Aléjate y los segundos para mi seran eternos...
Mi egoismo ha de matarme lentamente, mi materislizmo me tortura todas las noches...
Soy una flor más de las que cubren la tumba de un amor que murió...
¡Regresa a mi lado!
¡Ven y dame un último beso!
¡Ven y dame un beso que me mate!
No aceptare una negación, moriré despues de que tus labios besen los míos.
Ya me mataste tres veces con el mismo puñal...
La primera fue tu culpa, las últimas dos fue mía, por esperate incluso despues de que sabía que sentías...
Sigo caminando entre los mil cristales, siguo aferrandome a tus labios...
¡Mátame! ¡No me dejes morir desangrada en el largo camino de vidrio...!
¡Mátame! ¡No me dejes esperando en la eternidad de un segundo hasta que me consuma en el largo silencio!
¡Mátame! ¡Mátame en ese beso! ¡No te pido más! ¡No sabrás mas de mí!
Podrás dejar mi cuerpo en la luna...
¡Regresa para matarme para siempre!
¡Por favor! ¡Esta será la única suplica que te diré a los ojos...! Esos ojos que amo...
El silencio sigue cantando para mi, y tu solo me ignoras...
¡Mátame!
Deja mi cuerpo sobre la luna...
Róbate una flor de mi alma y sera la ultima que pongas sobre la tumba del amor que murió...
Igual que yo...